martes, 21 de junio de 2011

Lecciones de Florencia sobre liderazgo e innovación.

A lo largo del siglo XV, Florencia se convirtió en una ciudad dinámica y repleta de mentes creativas. Símbolo del renacimiento, y cuna del humanismo, puso al hombre en el centro de la escena.  Sus líderes asumieron que el ser humano es capaz de hacer cualquier cosa que se proponga. En ella vivieron personajes como Michelangelo, Leonardo da Vinci, Rafael, a quienes habían ya precedido otras mentes tan brillantes como las de Brunelleschi, Dante o Franceso Petrarca por nombrar sólo a algunas.

La pregunta que me asalta es si algo como lo que sucedió en esos años en Florencia, puede suceder de manera espontánea. Tras haber dedicado cierto tiempo a reflexionar sobre ello, creo que en este caso, como en otros similares, deben darse ciertas circunstancias iniciales que favorezcan la atracción de talento, y que permitan que éste florezca. Una vez se logra entrar en ese círculo virtuoso, tal vez simplemente se trate de aprovechar las sinergias que se generan.

Leonardo es sin duda el paradigma del genio creativo y del hombre del renacimiento. Inventor, pintor, escultor, arquitecto, filósofo, y poeta entre muchas otras cosas. Nació en un pequeño pueblo de la Toscana, no muy lejos de Florencia y  vivió los años de máximo esplendor de la entonces República florentina. ¿Qué hubiese sucedido si Leonardo hubiese nacido en otra época?¿o en otro lugar mucho más alejado de Florencia? ¿hubiese sido de todos modos el genio que fue?. 

El ejemplo anterior me sirve para plantear si es más importante el individuo o las circunstancias que rodean a ese individuo. Tal vez tengamos muchos Leonardos en nuestras empresas. Pero el entorno  de la mayoría de estas empresas es demasiado jerárquico, tradicional, y obsesionado por controlarlo todo. Estamos corriendo el riesgo de que personas con talento creativo pasen desapercibidas, por no disponer de las circunstancias adecuadas para que esa creatividad pueda expresarse y crecer en el seno de nuestras organizaciones.

Parte del éxito de Florencia se debió a Lorenzo de Médici, conocido como "il magnifico". Lorenzo fue político, banquero y poeta, pero destacó sobretodo por su vertiente humanista y por ser el facilitador que generó las circunstancias propicias para que Florencia se convirtiese en el mayor cluster de creatividad e innovación de su época, y que representase algo parecido a lo que hoy es Silicon Valley.

Para descubrir a los Leonardos y Michelangelos, que habitan, o que a veces simplemente sobreviven en nuestras organizaciones, es necesario disponer de más Lorenzos, cuanto más magníficos mejor. Son muchas las barreras que la innovación debe superar en nuestro país, y que nos impiden pasar de las palabras a la acción. Pero no hay duda que una de las principales es la falta de líderes que apuesten por crear las circunstancias idóneas y precisas para fomentar y favorecer las ideas creativas, que en algunos casos pueden llegar incluso a desafiar el status quo. 

Al hablar de líderes, no hablo de super héroes, ni de personajes carismáticos dotados con el don de la seducción y capaces de movilizar a miles de personas. Me refiero a personas corrientes pero con visión,  y que crean realmente en sus equipos, más allá de formalismos y palabras amables. Personas capaces de confiar en los otros, de señalar el objetivo pero dejar que cada uno elija su propio camino para llegar a él. Directivos flexibles y suficientemente seguros de si mismos como para no necesitar controlarlo todo. Capaces también de delegar, de otorgar libertad. Líderes humanistas, que pongan a las personas en el centro de sus organizaciones, que les permitan desarrollar sus talentos, y crean como los primeros humanistas, que el hombre no está aquí sólo para hacer pequeñas cosas.

Termino este post, con un cortometraje que ejemplifica como un entorno que permite el desarrollo personal, puede hacer que cualquier individuo se supere. El mensaje final que quisiera transmitir es que querer es poder, pero necesitamos líderes que creen entornos que hagan que esta premisa sea cierta. Por último me quedo con una frase que aparece en el video: "cuanto mayor es el esfuerzo, mayor es la recompensa"





1 comentario:

  1. Muchas gracias. Hace mucho rato que lei este blog,y vi el video que es el el mejor ejemplo para visualizar todo el blog. He vuelto ahora después de navegar por la vida de Nick Vujicic extraordinaria persona a la que no conocia Solo si me permites queria añadir que ademas de la frase seleccionada por ti "cuanto mayor es el esfuerzo, mayor es la recompensa" creo que al ver otros videos de Nick que la fuerza especial de Nick le viene de Dios al que trato de encontrar dentro de su profundo dolor, y que el esfuerzo nace de una profunda fe en Dios aunque la persona crea que no cree, por que a muchos en la incertidumbre de creer en Dios nos pasa como decía Bernanos "Cuando creo que creo, no creo y cuando creo que no creo,creo" Si amas aunque digas que no crees estas creyendo.
    Muchas gracias de nuevo Xavier

    ResponderEliminar